Ya es la hora de perderlo todo
de entregar voluntariamente todos los paisajes acumulados
he sacrificado en la búsqueda toda la sangre
mi sangre
toda la sangre
y tengo la misma respuesta que tienen los ignorantes y los sabios
detrás de todo solo nada
solo nada
nada
Oh Señor para eso me has traído hasta aquí?
Al límite de la raíz perdida?
Al límite de la luz que duele?
Para qué ver?
Duelen los ojos los parpados abiertos
la mirada que circula la nada
el tiempo maldito huyendo del nacimiento de lo eterno
No me has dado nada Señor
solo instintos solo sospechas
entre los arboles ninguna certeza
entre el mar ninguna verdad
ya dame la libertad de todos los miedos
de todas tus verdades
de todos los abriles en el mudo buscando la vida
buscándote
de todos los jesucristos que se han entregado
dame la realidad de mi yo
si no puedo salvar nada dímelo ya y déjame partir
vale la pena la expectativa del amor entre los hombres?
Esperar esperar?
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Miguelfelipe J. M.
jueves, 28 de mayo de 2015
jueves, 30 de abril de 2015
Alma Clara
La noche es de luz sobre la cabeza del caminante
un paisaje de hermanos inaugura los sueños
qué hay detrás del alba?
la belleza de lo nocturno poblado de ángeles
la mano del Pastor llena de primavera y un cielo de agua azul
se que al final está la claridad
los hijos y los hermanos que hemos sido
los tiempos mejores girando en el alma de lo eterno
desfloraremos lo triste y volverán las alas
subiremos las llamas que dan a ti
entenderemos que al crecer solo cambiamos de juguetes
pero el juego es la fe
el bosque sobre las lágrimas
el sol sobre lo que termina con la sospecha de no volver
otra vez la palabra luz sobre el silencio
corazón luz
la paloma descendiendo entre los hombres
alma clara
soliloquios de los caminos y las risas
corazón luz corazón luz alma clara
hora de destejer la hora
de despertar sobre la duda
alma clara
Autor:
Miguelfelipe J. M.
jueves, 23 de abril de 2015
Poema La Aldea
Aquí están los cerezos
aburridos de pájaros.
Aquí están las lagunas
muriéndose de sol...
Aledaño a esa hilera
de ranchos sin pintura,
se ve el campo enfermizo
de un viejo agricultor.
Son tan pobres las gentes
que moran esta aldea;
aquí sólo se siente
la esencia del dolor.
Para desayunarse
se beben un Dios mío.
Y hay veces que se acuestan
nomás llenos de sol.
Juan Sánchez Lamouth
aburridos de pájaros.
Aquí están las lagunas
muriéndose de sol...
Aledaño a esa hilera
de ranchos sin pintura,
se ve el campo enfermizo
de un viejo agricultor.
Son tan pobres las gentes
que moran esta aldea;
aquí sólo se siente
la esencia del dolor.
Para desayunarse
se beben un Dios mío.
Y hay veces que se acuestan
nomás llenos de sol.
Juan Sánchez Lamouth
viernes, 20 de febrero de 2015
Poema: Tarjeta de Presentación
Mi nombre:
Juan
Color:
Negro latino.
Residencia:
La Aldea.
Ocupación:
Poeta.
Bienes:
La poesía.
Seña particular:
Una herida profunda
que me supo abrir
la Oligarquía.
Juan
Color:
Negro latino.
Residencia:
La Aldea.
Ocupación:
Poeta.
Bienes:
La poesía.
Seña particular:
Una herida profunda
que me supo abrir
la Oligarquía.
Receta Para un Enfermo del Corazón
Entre tu corazón
deja caer
varias gotas de amor,
ten fe,
si te es posible
sal a mirar las rosas,
úntate la nostalgia
de crepúsculo
y por piedad no cuentes
tus dolores
es una enfermedad
muy contagiosa...
Recuerdas, varias gotas
de amor
y haz el esfuerzo
de completar las rosas.
Autor:
Juan Sánchez Lamouth
deja caer
varias gotas de amor,
ten fe,
si te es posible
sal a mirar las rosas,
úntate la nostalgia
de crepúsculo
y por piedad no cuentes
tus dolores
es una enfermedad
muy contagiosa...
Recuerdas, varias gotas
de amor
y haz el esfuerzo
de completar las rosas.
Autor:
Juan Sánchez Lamouth
domingo, 15 de julio de 2012
Una Nueva Etapa
En este tiempo en que todo desflorece en Dominicana, nuestro Taller Literario siente y ve venir un nuevo gran momento. El Juan Sánchez Lamouth inicia una etapa de rejuvenecimiento. Este es solo el anuncio. Seremos testigos de como una golondrina hace verano.
jueves, 3 de febrero de 2011
Franz Kafka: Un Inicio Para la Historia

No se porqué pensé en Gabriel García Márquez cuando leí por vez primera la entrada del cuento La Metamorfosis de Franz Kafka. No tengo por costumbre leer los largos prólogos de los libros hasta el final del mismo. Dicho de otro modo, el prólogo es lo último que leo de un libro. Naturalmente, me refiero a libros no academicistas. Relego cualquier prólogo hasta leer la obra literia. Intento con esa costumbre evitar cualquier influencia inmediata sobre mi forma de lectura del texto. Intento descubrir. Luego, solo luego, escucho y converso con el prologuista. (Solo un prólogo he lamentado no haber leído antes del texto: el de, El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha)
Leí La Metamorfosis libre de influencia al respecto, y libremente me maravilló la entrada. Y sí, pensé en García Márquéz, quien me maravilla casi siempre. Alguna vez, cuando me den ganas, escribiré sobre ese por qué. Por lo pronto solo me limito a compartir con ustedes este párrafo genial:
"Cuando Gregor Samsa se despertó una mañana después de un sueño inquieto, se encontró en su cama transformado en un monstruoso insecto. Estaba recostado sobre su espalda dura y acorazada y veía, cuando alzaba un poco la cabeza, su vientre curvo, de color café y fragmentado en rígidos arcos, sobre el que la frazada, pronta a escurrirse del todo, apenas se podía sostener. Su multitud de piernitas, lastimosamente flacas, comparadas con su tamaño normal, revoloteaban suplicantes frente a sus ojos."
Leí La Metamorfosis libre de influencia al respecto, y libremente me maravilló la entrada. Y sí, pensé en García Márquéz, quien me maravilla casi siempre. Alguna vez, cuando me den ganas, escribiré sobre ese por qué. Por lo pronto solo me limito a compartir con ustedes este párrafo genial:
"Cuando Gregor Samsa se despertó una mañana después de un sueño inquieto, se encontró en su cama transformado en un monstruoso insecto. Estaba recostado sobre su espalda dura y acorazada y veía, cuando alzaba un poco la cabeza, su vientre curvo, de color café y fragmentado en rígidos arcos, sobre el que la frazada, pronta a escurrirse del todo, apenas se podía sostener. Su multitud de piernitas, lastimosamente flacas, comparadas con su tamaño normal, revoloteaban suplicantes frente a sus ojos."
Fue luego que me enteré, leído y maravillado libremente, que este placer estético lo habían experimentado muchos, muchos otros. Aunque algunos solo resaltan el inicio, no el párrafo, como por ejemplo la de este texto del cual tomé el fragmento que comparto hoy. Sin duda hay mejores traducciones.
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